Qué es una propuesta de valor, y qué no es
En Francia, «proposition de valeur» se busca 1000 veces al mes (búsqueda francesa). Es la respuesta, en una o dos frases, a la pregunta que se hace cada visitante al llegar: ¿qué haces por mí y por qué tú?
Una buena propuesta de valor contiene cuatro elementos:
- para quién: el cliente al que te diriges, a menudo con su zona («en Lyon», «para sociedades patrimoniales», «para tiendas Shopify»);
- qué: el servicio o el producto, con las palabras que usa el cliente;
- el resultado concreto: el problema resuelto, el plazo, lo que obtiene;
- la prueba o la diferencia: un hecho verificable que te distingue (una garantía real, una cualificación que tienes, un dato, un plazo que cumples).
No es un eslogan: un eslogan se recuerda, una propuesta de valor se entiende. Tampoco es la lista de tus cualidades («serio, rápido, atento»): esas palabras están en todas las webs y no demuestran nada.
El método en cinco pasos
- Haz la lista de las preguntas de tus clientes: France Num (el portal público francés de digitalización de empresas) aconseja partir de las tres preguntas que más te hacen antes de comprar o firmar. Son las palabras de tu propuesta.
- Nombra el problema principal: lo que les hace buscar (una fuga, una inspección fiscal, unas ventas online que no despegan).
- Escribe el resultado, no el medio: «cuadro eléctrico conforme a la normativa en un día» mejor que «realizamos trabajos eléctricos».
- Añade una prueba real: un plazo que cumples, un precio publicado, una cualificación obtenida de verdad, una cifra con fuente. Nunca una opinión ni una cifra inventadas.
- Recorta: una frase que quepa en la pantalla de un móvil, sin adjetivos vagos. Si también vale para tus competidores, no está terminada.
Ejemplos de propuestas de valor
Los ejemplos siguientes son modelos ficticios, que debes reescribir con tus servicios, tus zonas y tus condiciones reales:
- Fontanero: «Fontanero en Nantes: fuga reparada el mismo día entre semana, precio anunciado antes de la intervención.»
- Asesor contable: «Asesor contable para sociedades patrimoniales familiares en Burdeos: balance, cuentas anuales y declaraciones, tarifa anual fijada de antemano.»
- Abogado: «Abogado laboralista en Lille para trabajadores: primera cita en menos de una semana, honorarios explicados por escrito.»
- Tienda online: «Sacos de dormir para bebé de algodón ecológico fabricados en Francia: entrega en 48 h, devolución gratuita en 30 días.»
- Servicio B2B: «Software de planificación para empresas de limpieza: tus equipos y tus obras en una sola pantalla, prueba sin tarjeta bancaria.»
Nuestro propio lema, como ejemplo: «Que te encuentren en Google y te cite ChatGPT.». Dice el resultado esperado, con palabras de cliente; al resto de la página le toca aportar las pruebas, el precio y el plazo.
Dónde colocar la propuesta de valor en tu web
Tiene que leerse antes que todo lo demás, tanto por el visitante como por los buscadores. Google aconseja un título de página propio de cada página, claro, conciso y que describa con precisión su contenido, y entre sus preguntas de calidad incluye: «¿El título resume claramente el contenido de la página?».
- El título de la página (etiqueta title): la versión corta, con el servicio y la zona.
- El H1: la propuesta en sí, visible en la parte superior de la pantalla.
- La primera frase: la que responde, lo bastante completa para que Google o un asistente de IA la reutilicen sola.
- El botón justo debajo: la acción que se deriva de la promesa.
- La descripción de tu Perfil de Empresa en Google y tus redes sociales: la misma promesa, con las mismas palabras.
- sin un H1 único que diga lo que vende la empresa
- 45 %
- sin un H1 único que diga lo que vende la empresa
- sin un título de página de 25 a 65 caracteres
- 41 %
- sin un título de página de 25 a 65 caracteres
- sin meta description de 70 a 165 caracteres
- 50 %
- sin meta description de 70 a 165 caracteres
Probar tu propuesta de valor
France Num propone dos pruebas sencillas. La primera: en tres segundos, ¿un visitante entiende lo que haces, para quién lo haces y qué puede hacer a continuación? La segunda: pedir a una persona que no conozca tu sector que navegue dos minutos por tu web, y observar dónde se atasca.
Después, las cifras: en la Search Console, el porcentaje de clics de la página de inicio en sus principales consultas indica si el título invita a hacer clic; en Google Analytics, el porcentaje de interacciones de la página indica si la promesa retiene a quienes llegan. Cambia una sola cosa cada vez y compara durante varias semanas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una propuesta de valor?
Es la frase que dice lo que aportas, a quién y por qué elegirte a ti y no a un competidor. Nombra al cliente, el servicio, el resultado concreto y una prueba verificable.
¿Qué diferencia hay entre propuesta de valor y eslogan?
El eslogan busca que lo recuerden; la propuesta de valor busca que la entiendan. Una web puede tener las dos cosas, pero es la propuesta de valor la que debe ocupar el título y la primera frase de la página.
¿Cómo se escribe una propuesta de valor?
Parte de las preguntas que tus clientes hacen antes de comprar, nombra su problema principal, escribe el resultado que aportas en lugar de tus medios, añade una prueba real y recorta hasta dejar una sola frase.
¿Dónde poner la propuesta de valor en una web?
En el título de la página, el H1 y la primera frase, con el botón principal justo debajo. Repite la misma promesa en tu Perfil de Empresa en Google.
¿Qué es una propuesta única de valor?
Es una propuesta de valor cuya prueba o diferencia solo te pertenece a ti: un plazo, una especialidad, una garantía, un dato. Si un competidor puede escribir la misma frase, todavía no es única.