Cuándo empieza a ser rentable lo internacional
«SEO international» y «hreflang» se buscan cada uno 390 veces al mes en Francia. La pregunta previa es comercial: ¿se vende tu producto o tu servicio en el extranjero, y puedes entregarlo, cobrarlo y atender al cliente en su idioma?
Tres señales que dicen que sí: ya llegan visitas y pedidos desde otros países aunque tu web esté en un solo idioma; tu producto es digital (guía, plantilla, software) y se entrega en cualquier parte sin coste; tu sector tiene menos competencia en otro idioma que en el tuyo.
Gestionamos nuestras propias webs en varios idiomas y varias divisas, entre ellas una tienda de puericultura en cinco idiomas y webs de guías en francés y en inglés. La lección es siempre la misma: cada versión debe escribirse para su comprador, no traducirse palabra por palabra.
Elegir la estructura de las URL
Funcionan tres estructuras; lo importante es elegir una y mantenerla.
- Subdirectorios (ejemplo.com/de/, ejemplo.com/es/): lo más sencillo, todo se queda en un dominio que acumula su autoridad. Es nuestra opción por defecto.
- Subdominios (de.ejemplo.com): útil si cada país tiene un equipo o una plataforma distinta, pero cada subdominio arranca más débil.
- Dominios nacionales (ejemplo.de, ejemplo.es): señal local fuerte y confianza de los compradores, pero un dominio que dar a conocer en cada país.
- Evitar: el idioma elegido mediante un parámetro (?lang=de) o una cookie, sin URL propia. Google solo ve entonces una versión.
- Evitar: redirigir automáticamente según la IP o el idioma del navegador. El robot de Google, igual que un viajero, puede no ver nunca algunas versiones. Ofrece mejor un aviso del tipo «Esta web existe en tu idioma».
Las etiquetas hreflang, sin errores
Las etiquetas hreflang le dicen a Google que una página existe en varios idiomas o para varios países, para que muestre la versión correcta a cada usuario. Se colocan en el head de cada página, en el sitemap o en las cabeceras HTTP. Ejemplo para una página con tres versiones:
- <link rel=«alternate» hreflang=«es» href=«https://www.ejemplo.com/es/carrito-compacto» />
- <link rel=«alternate» hreflang=«de» href=«https://www.ejemplo.com/de/kompakter-kinderwagen» />
- <link rel=«alternate» hreflang=«en-GB» href=«https://www.ejemplo.com/en-gb/compact-pushchair» />
- <link rel=«alternate» hreflang=«x-default» href=«https://www.ejemplo.com/en-gb/compact-pushchair» />
- Citarse a sí misma: Google lo exige, cada versión lingüística debe referenciarse a sí misma e indicar todas las demás versiones. Por tanto, el mismo bloque completo figura en cada versión.
- Reciprocidad: si la página A cita la página B, la página B debe citar la página A. Google lo dice claramente: si dos páginas no se citan mutuamente, las etiquetas se ignoran.
- Códigos válidos: el idioma en ISO 639-1 (es, de, en) y, si procede, el país en ISO 3166-1 (ES, DE, GB). Reino Unido se escribe GB: Google ignora los códigos reservados para otra cosa, como UK o EU.
- x-default: la versión que se ofrece cuando no coincide ningún idioma, a menudo el inglés o una página de selección de idioma.
- URL canónicas: cada versión es su propia canónica. Una versión alemana cuya canónica apunta a la española desaparece de Google.
Los errores que hacen que se ignore todo el trabajo
- Etiquetas hreflang que apuntan a páginas redirigidas, con error o en noindex: el par se rompe.
- Un bloque hreflang presente en la versión principal pero olvidado en las demás: los enlaces dejan de ser recíprocos.
- El mismo texto en el idioma original servido bajo /de/ mientras llega la traducción: Google ve duplicados y el comprador alemán se va.
- Un idioma indicado sin el atributo lang correcto en la página (<html lang=«de»>): decláralo, es la información más sencilla de dar.
- Sitemaps que solo incluyen la versión principal: cada versión debe poder descubrirse, por los enlaces y por el sitemap.
Revisa las etiquetas con una herramienta de rastreo que las compare página por página, cada vez que añadas un idioma.
El contenido: localizar, no solo traducir
Un comprador alemán no busca con las palabras de un francés traducido. Cada mercado tiene sus consultas, sus costumbres y sus ejemplos. La investigación de palabras clave se rehace en cada idioma, con los volúmenes del país.
- Palabras clave: recoge las búsquedas reales del país (un belga, un suizo y un quebequés no escriben todos como un francés, igual que un mexicano y un argentino no escriben como un español).
- Unidades y formatos: tallas, pesos, fechas, separadores decimales, formatos de teléfono.
- Pruebas locales: plazos de entrega al país, transportista, condiciones de devolución, menciones legales esperadas (un Impressum en Alemania, por ejemplo).
- Revisión por un hablante nativo de las páginas que venden (portada, fichas, pago); la traducción automática puede servir de primer borrador, nunca de versión final.
- Nada copiado sin valor: publicar en masa traducciones automáticas sin revisar equivale a producir páginas en masa, que es lo que persiguen las políticas contra el spam de Google.
Precio, divisas y pago: donde se gana la venta
Mostrar el precio en la divisa del comprador cambia la decisión. Un estadounidense que ve un precio en euros calcula, duda y además paga comisiones de cambio a su banco. Para el vendedor, las tarifas de Stripe en Francia añaden un 2 % de comisión de conversión cuando hay que convertir una divisa, además de la tarifa de la tarjeta: tenlo en cuenta en el precio.
En nuestras webs de guías que se venden en Francia y en Estados Unidos, la versión estadounidense muestra sus precios en dólares, fijados para el mercado estadounidense, en lugar de una conversión automática al céntimo. Un precio redondo en la divisa local se lee mejor que un precio convertido al céntimo.
- Fijar un precio por divisa, redondeado según las costumbres del país, en lugar de una conversión al vuelo.
- Ofrecer los medios de pago del país: tarjetas en todas partes, monederos móviles y, según el mercado, medios locales.
- Anunciar pronto el envío y los impuestos del país: los gastos que se descubren en el último momento son una de las primeras causas de carrito abandonado.
- Comprobar las obligaciones fiscales de la venta en el extranjero (IVA de la Unión Europea, impuestos locales) antes de abrir un país.
Medir cada país por separado
- Search Console: filtra el informe Rendimiento por país y por página (/de/, /es/) para seguir cada versión.
- Indexación: comprueba que cada versión está indexada, y no solo la principal.
- Analítica: sigue las conversiones por país y por idioma, no solo el tráfico.
- Bing cuenta más en algunos países y para algunos públicos: da de alta cada versión en Bing Webmaster Tools.
Preguntas frecuentes
¿Mejora hreflang el posicionamiento?
No, ayuda a Google a mostrar la versión correcta de la página a cada usuario. El posicionamiento de cada versión depende de su contenido y de sus enlaces.
¿Hace falta un dominio por país?
No necesariamente. Los subdirectorios de un mismo dominio funcionan muy bien y acumulan autoridad; un dominio nacional se justifica sobre todo por la confianza local o por un equipo dedicado.
¿Es aceptable la traducción automática?
Como primer borrador, sí, si un hablante nativo revisa las páginas que venden. Publicada en masa sin revisión ni valor añadido, entra en las páginas producidas en masa que Google sanciona.
¿Hay que traducir toda la web?
No. Empieza por las páginas que venden (portada, categorías, mejores fichas o servicios, pago, envío y devoluciones) y por las guías que responden a las búsquedas del país. Una versión parcial pero cuidada vale más que una versión completa hecha deprisa.
¿Qué pongo en x-default?
La versión que se ofrece cuando el idioma del usuario no está cubierto: a menudo el inglés o una página de selección de idioma.